Un dios pixel
$100.00
Más allá de la lógica, el sentido es común. Es donde la inteligencia libera universos de sin sentido; donde lo exterior entraña lo interior. Al exterior solo parece interesarle la razón para imponerla. Sin embargo, no es un ser superficial, sino más bien progresivo. Por otro lado, empatiza con el amor, en silencio. Traza huellas propias. Es fragancia de flores y tiene sed de justicia. A su vez, el interior no es útil; solo se siente. Forma parte de la nostalgia y entra al debate entre realidad e irrealidad. En realidad, la razón está aislada; la irrealidad la incorpora y reconvierte. Exterior e interior se motivan en un punto de encuentro. Visto desde la irrealidad, el exterior es perfecto, como lo es la Vía Láctea; luminoso, como es el sol. ¿Es seguro que así sea? Sí, porque al encuentro se abre un ojo exterior que se ofrenda desde el interior. Dios lo observa, tapado en píxeles. No se trata de entender, se trata de sentir. Con sus tatuajes, la vida seduce como lo hace una mujer. Esa seducción genera emociones: tristezas, vacíos, alegrías, éxtasis.
Disponible para reserva


Valoraciones
No hay valoraciones aún.